Los bailarines requieren además de una calidad artística, una buena forma física. Las piernas, espalda y brazos deben estar fuertes. Es importante hacer un trabajo específico para tener mayor resistencia aeróbica, fuerza, potencia muscular y flexibilidad.
Este trabajo siempre supervisado por un profesional médico, como la Dra. Teresa Díaz, que nos estuvo enseñando, a través de numerosos ejercicios, a mantener nuestro tono muscular y a prevenir lesiones.
Fue un placer que nos acompaña Teresa en estas jornadas.
Ella fue compañera mía en el Conservatorio al tiempo que estudiaba en la Facultad de Medicina. Siempre la pongo como ejemplo cuando los alumnos dejan de bailar por no tener tiempo, la organización y el buen aprovechamiento es la clave.
Gracias Teresa por darnos ejemplo de trabajo y tenacidad para conseguir nuestros objetivos.
