Si hubiese que destacar una actividad relevante en este curso, y han sido muchas las que se han hecho, sin duda alguna destacaría la presencia del Maestro Antonio Márquez.
Al igual que el curso pasado, cuando disfrutamos de las clases magistrales de Antonio Canales, pudimos darnos cuenta que lo que más escuchábamos de estos dos Maestros eran las palabras emoción, corazón, fluir… que unido a esfuerzo, trabajo…, sale la magia que hipnotiza cuando los vemos bailar a nuestro lado.
Yo solo fui una observadora que se empapaba de todas las explicaciones y movimientos que con su cuerpo y brazos creaba. Su mirada bailaba y embaucaba a los alumnos que atentamente seguían sus indicaciones, solo un espontaneo «Qué Arte Dios Mío» que salió de la boca de una pequeña de 9 años, nos sacó por un momento del embrujo en el que el Maestro nos había llevado.
Esta es una muestra de lo que Trinidad Giles quiere para sus alumnos «LO MEJOR»
